Ricardo
Martínez Dávila, mejor conocido como Trazo,
es un artista urbano nacido en la ciudad de Aguascalientes el 8 de septiembre
de 1984. Su formación se limita a estudios de educación media superior. De
manera autodidacta y sin ningún curso, fue aprendiendo a utilizar diferentes
medios para la realización de sus obras.
La carrera de Trazo comenzó hace aproximadamente 18 años, realizando graffiti de
forma ilegal, para ir dando paso a diferentes procesos y llevarlo en la
actualidad a realizar murales con imágenes que hablan de las tradiciones o
plasmando historias de los lugares que interviene con sus obras.
Durante el proceso de evolución del trabajo
que realiza, paso por diferentes momentos y vivencias. Como se comentó líneas
arriba comenzó con graffiti de forma ilegal, posterior a una detención
policiaca que tuvo en el año 2000, en la que estuvo unas cuantas horas en los
separos, comenzó a plantearse realizar cosas que fueran más allá de placas, haciendo ahora durante algún
tiempo piezas, y a partir de ese
momento de forma legal. Esto no lo lleno y continúo su búsqueda para empezar a
realizar comics o carácter durante algún tiempo más, para
finalmente incursionar en el realismo. Esta búsqueda se dio, además de su
detención a temprana edad, a que la familia que formo en ese lapso de tiempo
comenzó a crecer y él se cuestionó sobre ¿qué ejemplo estaba dejando para sus
hijos?, así como ¿qué le dejaba a las personas en las calles?; así es que
decidió comenzar a pintar las historias y tradiciones de los diferentes lugares
en donde ha realizado su trabajo.
Para Trazo, el arte urbano no es en sí una manifestación artística, es
más bien una forma de vida que va más allá incluso de modas, en todo caso lo
considera como una manifestación social debido a que es una especie de ofrenda
para retribuir todas aquellas experiencias que dan las calles a una persona,
independientemente de si éstas son buenas o malas. Es por esto que a él le
intereso saber que identificaba a los diferentes barrios del Estado de
Aguascalientes, que personajes reconocidos había en cada uno de ellos debido a
su trabajo, para así exaltar ese bien realizado a la sociedad y mostrarlo a los
demás.
El trabajo de campo que tiene que
realizar para poder pintar alguno de sus murales es amplio, le ha dado muchas
experiencias debido a la interacción que tiene con la gente y esto ha ayudado a
empoderar a los vecinos de varias colonias del Estado, pues el simple hecho de
que se tome el tiempo de escuchar las historias que le cuentan y el darle valor
al modo de vida de otras personas, pone su cultura en alto y les deja saber
tanto a los ancianos como a las nuevas generaciones que el trabajo digno puede
llegar a ser reconocido. Además, gracias a la estética agradable de su trabajo
que a simple vista permite sentir identificación, puede mostrarle a la juventud
que existen caminos diferentes por los cuales pueden expresar lo que sienten y
que sus barrios pueden tener una apariencia más saludable, dándoles mayores
opciones que con las que contaban anteriormente al conocerlo.
Él cuenta que su mayor satisfacción
al realizar su trabajo, no es el ver concluido uno de los murales, es el
contacto con la gente y la forma en que conviven y se relacionan en el proceso
de creación. Pero como en todo, existen dificultades que ha tenido que
enfrentar, una de ellas es el ego que existe entre los mismos artistas urbanos
y también el de los artistas con formación académica quienes no los
consideran a ellos como artistas, y en
lugar de apoyarse mutuamente se desgastan en descalificaciones y conflictos;
otra de las dificultades es la forma en que las administraciones
gubernamentales se ofrecen a apoyarlos, pero al final modifican todo lo que les
habían prometido y solamente velan por sus propios interese, en otras ocasiones
se acercan a ellos y cuando se enteran de el costo que genera la realización de
un mural piensan que los están tratando de robar, pues no tienen nociones del
valor del trabajo de los demás.
Trazo
considera que uno de los errores que más le ha pesado en su carrera, fue
trabajar directamente para una administración gubernamental, pues su
creatividad era dejada de lado por sus jefes y se convirtió en un mero
rotulista. Igualmente, ha observado que en la actualidad el arte urbano en el
Estado ha decaído un tanto, piensa que lo que genera dicha baja es que se
quiere que todos los proyectos sean patrocinados, y se ha dejado de lado el
hecho de mostrar el trabajo con recursos propios como una contribución social,
como se hacía anteriormente.
Con respecto al estado actual del
arte en Aguascalientes, considera que los grupos independientes están generando
un movimiento importante, que está llevando a las instituciones a esforzarse
más para alcanzar las expectativas que se generan, empero, a dichos
movimientos, les hace falta trabajar más con lo concerniente a las artes
plásticas, pues nota un mayor desarrollo en la música, danza y teatro.
Finalmente, piensa que a las instituciones les hace falta generar mayores
canales de difusión, para que toda la sociedad en general, y no sólo los
interesados en los temas culturales, puedan conocer todo lo que sucede en el
Estado y muestren así interés en lo que ofertan.
Si usted tiene interés en conocer
más sobre el trabajo que realiza Ricardo Trazo
o desea contactarlo, puede hacerlo a través de su página de seguidores en
Facebook, buscándolo como @trazo44
Gilberto Poblano.





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